Sobre Mí

Quién Soy

Me llamo Liber, me apasiona el estudio del comportamiento humano y la psicología de las personas. Siempre quise saber qué es lo que motiva a los seres humanos a comportarse, sentir y pensar como lo hacen, y las leyes que rigen las interacciones sociales.

Aunque claro, no siempre he tenido las habilidades sociales y la inteligencia emocional que fui desarrollando con los años a base de duras( y muchas veces traumáticas) experiencias de mi vida y de una profunda investigación científica y filosófica sobre el tema.
 
Más bien, todo lo contrario.

Un poco de mi Historia

De niño fui bastante extrovertido y alegre, y digamos que era el «líder» del grupo de mi escuela. Todo fue viento en popa hasta los 16 años, momento en el cual pasé de ser un  «calavera» y ser un chico con iniciativa social  a convertirme en un chico sumamente tímido e inseguro (una extrañísima metamorfosis cuya causa aún la estoy dilucidando)  con miedo al rechazo y a no «encajar». 

Un adolescente con pésimas capacidades para hacerme valer y ganarme el respeto de los demás.

La consecuencia: años de soledad, de sufrimiento emocional y de incontables oportunidades laborales y románticas perdidas.

Mi sensibilidad me estaba jugando una mala pasada, y el no saber cómo expresar mis sentimientos y mis pensamientos de forma asertiva hacía que otros chicos más habilidosos socialmente se quedaran con las oportunidades que yo no me atrevía a aprovechar, aunque en principio estuviera en una posición claramente más «ventajosa» que ellos.

Así, volvía de los eventos sociales cabizbajo y con el remordimiento de no haber aprovechado las oportunidades que, muchas veces, se me ofrecían en bandeja, y que los más astutos las aprovechaban gustosos ante mi pasividad.

Lo más lamentable era que a pesar de mis serias deficiencias en habilidades sociales terminaba teniendo «suerte» muchas veces, lo cual me impedía apreciar objetivamente mis puntos débiles, y me dejaba llevar por la inercia de esas «buenas» rachas.

Y digo «lamentable» porque si bien estaba muy lejos de la plenitud que quería experimentar en términos de relaciones, la «suerte» nunca me permitía tocar fondo…

Pero el fondo llegó.

Una vez me enamoré perdidamente de una chica, la cual, después de un tiempo, me terminó abandonando sin darme explicaciones, aunque las señales eran claras desde mucho tiempo atrás, pero yo no las quería ver.

«Shockeado» y sin entender nada, caí en una profunda depresión, que me obligó a estar encerrado en mi pieza y sin poder levantarme de la cama durante varias semanas.

Un día, harto de tanto sufrimiento, me miré al espejo y me dije: «Liber, qué estás haciendo con tu vida, la estás desperdiciando y te estás arruinando».

Fue ahí cuando tomé la firme decisión de estudiar a fondo y científicamente el comportamiento humano, diseccionarlo, analizarlo, establecer sus causas y encontrar una explicación que diera cuenta de su «misterio».

Devoré  libros de psicología, etología,  biología, psicología social, neurociencias, filosofía, habilidades sociales, persuasión,marketing, ventas,etc. Todo, todo lo que directa o indirectamente estuviera relacionado con nuestro comportamiento y nuestra mente, y las motivaciones más profundas que subyacen a nuestros sentimientos y acciones.

Y también libros de poesía.

 Por si no lo sabías, aquí una confesión: también soy poeta😉

Pocas cosas revelan mejor la naturaleza humana que la poesía.

Pero no me quedé solo con la teoría: fui a bares, discotecas, plazas, comercios, etc. donde pudiera apreciar en vivo las interacciones sociales y anotar en un cuaderno( un poco antiguo, ya sé) cada gesto, cada expresión no verbal y preverbal que fueran tejiendo dichas interacciones, hasta descubrir patrones que dieran cuenta de los éxitos y fracasos de las personas involucradas. Es decir, qué comportamientos eran exitosos y cuales no.

Por ejemplo: me ponía como tarea averiguar el estatus social y económico, el nivel cultural, la posición de cada integrante en la interacción (como dominante o sumiso), la actitud de cada uno(positivo o negativo, a gusto o a disgusto con la interacción) solo a través de la posición de sus pies y de otros signos no verbales.

Observé durante meses a auténticos maestros en habilidades sociales, personas increíblemente magnéticas que eran capaces de ponerse en los bolsillos a grupos enteros en cuestión de minutos con su carisma.

Así, pertrechado de estas herramientas, decidí ponerlas en práctica, día a día, semana a semana, en cualquier ocasión, con todas las personas con las que me encontraba.

Fueron largos años de ensayo y error, que me permitieron ir afinando mi comportamiento  hasta encontrar los que  me daban mejores resultados, y siempre fundamentados en evidencia científica.

Hoy decido compartir mis conocimientos contigo en mi blog, para hacerte más breve y menos doloroso el camino que te llevará a convertirte en un experto en las habilidades sociales y el comportamiento humano.

La satisfacción y la plenitud que experimentarás  en tus relaciones sociales  al poner en práctica estos conocimientos superará con creces el tiempo que inviertas en adquirirlos.

El esfuerzo valdrá la pena.

Me encanta poder acompañarte en este maravilloso viaje.

Disfruta del camino😊

 

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